El Girona ha conseguido tres puntos de mucho valor en El Molinón tras superar al Sporting de Gijón por 0-2. El equipo de Quique Álvarez ha completado un partido serio y efectivo, especialmente en defensa, ante un conjunto asturiano que no ha puesto nada fácil el partido para los rojiblancos.
Los gerundenses se han adelantado en el minuto 27. Yáser Asprilla ha aprovechado un balón largo de Gazzaniga y un error de la defensa local para marcar el 0-1. El gol ha dado tranquilidad al Girona, que ha llegado al descanso por delante en el marcador.
En la segunda parte, sin embargo, el Sporting ha dado un paso adelante y ha comenzado a generar peligro. Gazzaniga ha aparecido en los momentos decisivos para mantener la portería a cero y permitir que el Girona conservara la ventaja. Los locales han insistido, pero no han encontrado el camino del gol.
Y cuando más sufría el Girona, llegó la sentencia. Carles Pérez, que debutaba con el equipo, entró en el minuto 68 y solo ocho minutos después estrenó su cuenta goleadora. Una rápida transición terminó con una asistencia de Iván Morante y el disparo raso del atacante catalán, que subió el 0-2 al marcador.
Con el partido encarrilado, el Girona supo gestionar los últimos minutos y certificó una victoria especialmente valiosa. Siete puntos de doce posibles y dos victorias consecutivas consolidan las buenas sensaciones en este inicio de temporada.
Más allá del resultado, el triunfo deja una lectura importante: este Girona no solo sabe dominar y marcar goles, sino que también sabe resistir, competir y ganar en escenarios exigentes.