El futbolista rojiblanco completa el proceso de recuperación y vuelve a estar a disposición del equipo
Portu ya está de vuelta. El futbolista del Girona FC ha completado el proceso de recuperación de la lesión que lo mantuvo alejado de los terrenos de juego desde noviembre del año pasado y ya trabaja nuevamente con el grupo, recuperando progresivamente sensaciones y ritmo competitivo.
“La verdad es que me encuentro bien, cada día mejor. Ya voy recuperando sensaciones, estoy con el equipo, haciéndolo todo y volviendo a hacer lo que más me gusta, que es jugar al fútbol. Y la verdad es que las sensaciones son muy positivas”, explica el jugador, que ha vivido un largo proceso de recuperación tras sufrir la lesión durante un entrenamiento.
Han sido muchos meses de trabajo, paciencia y constancia, en un proceso que Portu reconoce que ha sido exigente tanto física como psicológicamente. “Dicen que las cosas siempre pasan por alguna razón, y este paréntesis me ha servido para valorar mucho más el día a día, estar dentro del equipo y darme cuenta de cuánto echas de menos competir, jugar cada fin de semana. Te das cuenta de que esto es tu vida, tu pasión”, señala.
El futbolista también destaca los aprendizajes que le ha dejado este período: “He aprendido a tener paciencia, a saber esperar y a mantenerme positivo cuando las cosas son muy complicadas. Y, sobre todo, a valorar mucho más a la gente que tienes al lado, que te quiere y que está contigo cada día”.
El apoyo de la familia
La familia ha sido uno de los principales pilares durante todo este proceso. Portu destaca especialmente el papel de su esposa, sus hijos y el resto de familiares. “Han tenido el papel más importante. Al final, mi esposa, mis hijos y mi familia sufren como yo. Puede parecer que no, pero los niños, aunque sean pequeños, lo notan”, explica.
En este sentido, recuerda especialmente un momento vivido con su hija: “El día que cumplía años, su único deseo era que su padre se recuperara de la pierna. Son cosas que te marcan mucho”. Para el futbolista, el apoyo de los suyos ha sido una fuente de fuerza durante los meses más complicados.
El proceso de recuperación también ha sido exigente en el ámbito físico. “Físicamente es un proceso muy doloroso. Justo después de la operación, los primeros seis, siete u ocho días son muy duros, porque es una operación muy invasiva y complicada. Tienes que estar prácticamente todo el día en la cama y casi no te puedes mover”, recuerda. “Yo, que soy una persona muy activa, veía que las horas pasaban muy despacio, hasta que pude volver aquí y recuperar un poco un día a día más normal”, añade.
A la dificultad física se sumó la parte psicológica de una ausencia especialmente larga. “A lo largo de mi carrera no había estado acostumbrado a un paréntesis tan largo, a estar tanto tiempo fuera de los terrenos de juego. Y, quieras o no, hay momentos de mucha soledad. El equipo viaja y tú te tienes que quedar entrenando solo. Es complicado”, explica.
Portu también recuerda con especial intensidad el tramo final de la temporada pasada, cuando el equipo sufrió por la situación deportiva y él no pudo ayudar desde el terreno de juego. “Ver cómo el equipo de tu vida, el equipo que amas, lo está pasando mal y no poder ayudarlo fue incluso peor que la propia lesión”, afirma.
En este largo camino, el futbolista valora haber podido completar la recuperación en el Girona FC desde el primer día y agradece el apoyo recibido por parte de todo el Club. “Algo muy positivo que me llevo es haber podido hacer la recuperación aquí desde el primer día. Aquí me han cuidado como uno más, todos han estado muy pendientes de mí y se han puesto a mi disposición”, asegura.
Portu destaca especialmente la labor de los servicios médicos y fisioterapéuticos del Club. “Estoy muy agradecido a los fisioterapeutas, a los médicos y a toda la gente del Club que me ha estado ayudando y cuidando durante todo este tiempo. He pasado prácticamente todo el verano aquí, entrenando solo o con algún compañero, y los fisios y los médicos también han tenido que venir durante las vacaciones para seguir trabajando conmigo. La verdad es que no tengo palabras para agradecérselo”.
Ahora, con el regreso a los entrenamientos, el futbolista afronta una nueva etapa con ilusión. “Cuando se iba acercando el momento, era una mezcla de sensaciones. La suerte es que ya estaba muy cerca de volver. Durante la pretemporada ya había podido estar muy cerca del equipo, aunque aún no entrenaba con ellos, haciendo parte del trabajo a su lado”, explica.
“Cuando empezó la Liga ya estaba prácticamente con el equipo, y con mucha ilusión y muchas ganas. Este año se respira una energía nueva, una energía muy positiva, y estoy muy contento”, añade.
Portu también valora positivamente el inicio de temporada y destaca la unión del vestuario en esta nueva etapa en Segunda División. “Veo al equipo muy bien. Evidentemente, acabamos de empezar, es una categoría nueva y muy difícil, y habrá partidos y momentos complicados. Pero creo que el equipo está muy unido y que vuelve a ser una familia”.
En este sentido, el futbolista considera que la experiencia de los veteranos puede tener un papel importante en un grupo con varias incorporaciones jóvenes. “Nos vamos haciendo mayores, ¡aunque no queramos! Pero también tiene una parte muy positiva: aprendes de toda tu carrera y acumulas experiencias y situaciones que ya has vivido y sabes cómo afrontar”.
“Los veteranos intentamos ayudar a los jóvenes que han llegado, que vienen con mucha ilusión, aportándoles nuestro punto de vista. En el campo también intentamos ayudarlos, tanto desde dentro como desde fuera, hablando, corrigiendo y echándoles una mano”, señala.
Objetivo claro
El objetivo del vestuario es claro. “Los que nos quedamos del año pasado lo tenemos muy claro y lo tenemos marcado a fuego: volver a Primera División”.
Tras casi un año alejado de los terrenos de juego, Portu vuelve a ponerse a disposición del equipo con la voluntad de contribuir al reto del Girona FC. El futbolista cierra su mensaje con un agradecimiento a la afición por el apoyo recibido durante todo este tiempo. “Solo puedo decirles muchísimas gracias por estar ahí y por el apoyo que me han dado desde el primer momento, desde que se conoció la lesión, y prácticamente desde que llegué a Girona. Creo que no tengo palabras para agradecer todo el cariño que me han dado y que me siguen transmitiendo”. Y añade: "Mi objetivo número uno es devolver el Girona donde se merece, que está en Primera División, y que lo voy a dar todo hasta que no pueda más para conseguirlo".