Visita exigente del Girona al estadio Juegos Mediterráneos para afrontar el primero de los diez últimos partidos contra un Almería que está completando una muy buena temporada. Los andaluces son segundos en la clasificación con 62 puntos y ocupan posiciones de ascenso directo junto al Eibar. Después de haber encadenado rachas de resultados muy buenas como una de siete victorias consecutivas y superar también un mes de enero fatídico en el que sólo hicieron un punto de quince posibles, llegarán a la cita en muy buena dinámica habiendo ganado cinco de los últimos siete partidos. El último, en el campo del Tenerife (0-1), y pese a que en el anterior habían empatado en casa contra el Lugo, en su estadio registran unos números espectaculares que les han convertido en el mejor local de la categoría junto con el Eibar y el Valladolid. Registros que avalan los 36 puntos de los 48 disputados.
Al frente del conjunto andaluz está un viejo conocido de Montilivi, Francesc Ferrer 'Rubi'. El preparador catalán, que aterrizó para enderezar el rumbo del equipo al tramo final de la pasada temporada y cayó eliminado del play-off precisamente a manos del Girona, ha seguido apostando por practicar un fútbol vistoso y dominante a través de la pelota con la vista puesta en culminar el ambicioso proyecto de Turki Al-Sheikh con el ascenso a Primera División. A partir del 4-2-3-1, los de Rubi apuestan por salir con el balón jugado desde atrás con Samú Costa como pilar en la medular, y encuentran en la movilidad y el talento de jugadores como Ramazzani, Curro Sánchez o Lazo la posibilidad de generar peligro cuando logran conectar. Además, acumulan mucha gente en campo contrario y por delante de la pelota, y tienen en el juego interior su fuerte. La gran referencia, de nuevo, es Umar Sadiq. El delantero nigeriano, que el año pasado ya marcó 20 goles, destaca por su potencia física, pero a su vez también por la habilidad técnica que posee y la contribución al juego del equipo. Este curso, de hecho, ya acumula quince dianas a pesar de haber estado ausente durante enero por la disputado de la Copa de África, y le sigue el propio Ramazzani con siete.
Entre Girona y Almería los precedentes en el estadio de los andaluces no son nada favorables para los de Míchel, que sólo han ganado en uno de sus nueve desplazamientos, empatando cuatro y perdiendo los otros cuatro. Los dos últimos, de la pasada temporada entre liga y play-off, acabaron sin goles, y para buscar el único triunfo debemos remontarnos a la promoción de ascenso anterior, cuando dos goles de Samu y Stuani dieron al equipo el billete a la final que posteriormente perdería contra el Elche. Ambos conjuntos, de hecho, tienen una larga historia cruzada en los play-off, con una final ganada para los andaluces en 2013 y dos semifinales superadas por los gerundenses en los dos últimos cursos.