Tras imponerse al Oviedo y mantener más firme que nunca su candidatura al play-off, el Girona visita este sábado al Las Palmas (18.15h.) con el objetivo de seguir sumando de tres ante un rival de la parte alta. Los grancanarios, doceavos con 41 puntos, cinco menos, empezaron muy bien el campeonato, encadenando varias victorias y acercándose mucho a los puestos de ascenso directo, pero una muy mala racha desde principios de noviembre les ha hecho caer en picado. Desde entonces, de hecho, sólo han ganado tres partidos de dieciséis posibles, y con el relevo en el banquillo tampoco han podido cortar la hemorragia de puntos. La última victoria fue hace un mes, y este año llegarán a la cita habiendo empatado en los últimos dos partidos y perdido los dos anteriores. En su estadio, además, aún no han sumado de tres este 2022.
La mala dinámica de juego y resultados llevó a la dirección deportiva a optar por la destitución de Pepe Mel al frente del equipo el pasado mes de enero después de cuatro temporadas dirigiendo a la formación. Su sustituto ha sido García Pimienta, entrenador en el fútbol formativo del Barça durante 19 años y que este año afronta su primer reto en el fútbol profesional. El técnico catalán no ha tenido el debut deseado y tan sólo ha ganado uno de los seis partidos que ha dirigido, empatando tres y perdiendo los dos restantes. Con nombres como los de Raúl Fernández, Sergio Ruiz, Jonathan Viera y Jesé, los grancanarios han confeccionado un equipo claramente favorito en la lucha por el ascenso. Ambos, de hecho, con seis y ocho goles respectivamente, son los máximos anotadores de un conjunto que combina la experiencia con la juventud de jóvenes promesas como Moleiro o Kirian, y que está diseñado para controlar los partidos a partir del balón y del juego asociativo.
La última visita del Girona al estadio de Gran Canaria acabó con victoria por 1 a 2 y, de hecho, los precedentes contra los de Pimienta siempre han sido muy equilibrados entre ambos equipos. Tanto, que de los 21 golpes que ambos se han enfrentado, se han dividido a partes iguales victorias, derrotas y empates, con siete por cada uno. Este año, en la primera vuelta, el duelo en Montilivi acabó sin goles.