El equipo quiere dar continuidad a las buenas sensaciones ante el Rayo y volver a sumar de tres lejos de Montilivi
El Girona volvió a ganar ante el Rayo y los hombres de Míchel Sánchez quieren dar continuidad a las buenas sensaciones. Después de dos derrotas consecutivas en el Bernabéu y en San Mamés, los tres puntos permitieron recuperar el camino de la victoria, pero ahora pretenden hacerlo también a domicilio y ante un Mallorca que fue el verdugo en la Copa del Rey. Los baleares, finalistas después de eliminar a la Real Sociedad el pasado martes, llegan a la cita en un momento de euforia a pesar de que la dinámica en la liga no es del todo buena. Les costó mucho arrancar, con una única victoria en los primeros quince partidos, y después de un tramo más bueno ahora vuelven a sumar tan solo seis puntos en los últimos ocho partidos.
Javier Aguirre cumple su tercer curso en Mallorca. En el primero les salvó del descenso a pesar de tener únicamente nueve partidos para revertir una situación difícil, y el año pasado ya escalaron hasta media tabla con 50 puntos. Este año ha sabido mejorar un inicio muy malo y ha acabado haciendo historia con la clasificación para la final de la Copa del Rey casi 20 años después de la última. El técnico mexicano les ha inculcado un carácter muy competitivo y son un equipo práctico e intenso. Defensivamente muy sólidos, y exigentes físicamente. Sin balón trabajan mucho, e intentan ser extremadamente seguros atrás y aprovechar las ocasiones que tienen en ataque. Hacen de la efectividad su mejor virtud, y las transiciones y la pelota parada son dos de sus grandes armas. Un juego directo en el cual puntas de referencia como Abdón Prats y Muriqui, máximos anotadores con cinco dianas cada uno, tienen un papel clave. Otros nombres destacados son los de Sergi Darder, Antonio Sánchez, Dani Rodríguez o Nastasic, además de un viejo conocido como Maffeo.
Mucho equilibrio entre los dos equipos a nivel histórico, con cinco victorias por lado y cuatro empates. En la primera vuelta los de Míchel se impusieron por 5-3, y también el año pasado por 2-1. La última visita al estadio balear, muy reciente, no acabó bien (3-2), y los rojiblancos tan solo han podido ganar una vez. Fue el 2015, en la penúltima jornada antes del partido contra el Lugo, y una diana de Fran Sandaza en la recta final permitió seguir soñando en el ascenso (0-1). Eso sí, si cuando el Girona visitó Son Moix el Mallorca no perdía en casa desde la segunda jornada, ahora han bajado el pistón y únicamente han hecho uno de los últimos nueve puntos que han disputado.