El Girona abrió el 2026 con una victoria de mucho mérito en Son Moix. Ante un Mallorca combativo, el equipo de Míchel supo competir en los momentos clave y se marchó de Palma con tres puntos de oro gracias a la eficacia de cara a portería.
Desde el inicio, el Girona mostró su identidad: balón, paciencia y presión alta cuando tocaba. En el minuto 25 de juego, los gerundenses encontraron el camino del gol tras una acción bien trenzada que descolocó a la defensa local y Viktor Tsygankov abrió el marcador con el 1-0.
En la reanudación, el escenario no cambió. El Girona continuó dominando el juego y llegando con peligro a la portería de Leo Román. En el minuto 63, tras un buen contraataque rojiblanco, Vladyslav Vanat caía al suelo tras un contacto con el portero ibicenco y el árbitro señalaba penalti. El mismo delantero fue el encargado de transformar la pena máxima y poner el 2-0 en el marcador.
A partir de ahí, el Girona trató de mantener el control y adormecer el partido. No fue hasta los últimos minutos cuando el Mallorca, volcado totalmente al ataque, consiguió un penalti que transformaría Muriqi para el 2-1 definitivo.
De esta manera, el Girona consigue la primera victoria del año y comienza el año fuera de las posiciones de descenso. El próximo sábado en Montilivi a las 18:30, recibirá al Osasuna.