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Un final de año amargo (0-3)

El Girona cae con el Mirandés y desaprovecha una buena ocasión para recortar distancias con las primeras plazas

Mal final de año en Montilivi, donde el Girona no supo aprovechar los resbalones de Cádiz, Almería, Fuenlabrada y Zaragoza y acabó cayendo ante un Mirandés eficaz a la contra y contundente atrás, especialmente gracias a la actuación del portero Limones. Una derrota dolorosa para los de Pep Lluís Martí, la segunda consecutiva en la Liga, que deja al equipo fuera de las posiciones de play-off cuando mejor lo tenía para recortar distancias con las primeras plazas.

Y eso que la tarde parecía que empezaba bien cuando, apenas en el minuto 4, Stuani marcaba de cabeza. Pero el gol fue anulado por falta en ataque del uruguayo. Los rojiblancos estuvieron poco acertados en el primer tiempo, en el que Marcos André aprovechó un error defensivo para avanzar al Mirandés (min. 20). Los locales intentaron igualar el marcador, pero la voluntad de tener el control no fue suficiente ante la poca inspiración del equipo en los metros finales.

En el segundo tiempo el Girona dio un paso adelante y buscó el gol con insistencia. Las ocasiones se sucedieron -un cabezazo de Juanpe, dos de Stuani, dos disparos de Borja García ...-, pero un hombre se erigió entre todos ellos: el portero Limones. Bajo palos el capitán del Mirandés mantuvo vivo a su equipo. Y cuando más apretaba el Girona llegaron dos contragolpes definitivos, ambos finalizados por Merquelanz, que evitaron que el Girona pudiera cerrar un mal 2019 con una alegría.